se cuela por una rendija y te va indicando por donde se sale.
Me mira y siento como llega a donde nadie ha llegado, me toca y se me eriza toda la piel, me besa y todo se para, no hay nada más a nuestro alrededor y nada se oye en metros de distancia salvo nuestra respiración.
Llegaste cuando no esperaba nada, me miraste y decidiste venir, a robarme cuantos besos pudieras. Besos que yo te doy encantada.
Porque me levanto por las mañanas y solo me vienes tú a la mente, te sientas, y no dejas de sonreirme con esa cara que tanto me gusta, y no dejas de mirarme y de repetir que de mi cariño no te sacias.
Quien nos iba a decir, que todo esto pudiera ser así?
Sonríe, que solo estoy pa ti.
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