Como un niño que perdió su sopladera,
como una señora que ya distingue si es canelo o encarnao
Vamos dando trompicones, sin mirar a donde llegaremos
Salimos y entramos de historias que tienen un final un poco ambiguo
Perdemos el rumbo, ya no sabemos donde está el mar
Caminamos sin sentido, da igual donde podamos parar
Mira al cielo y busca la respuesta,
que no va a caer como agua fresca
Un boliche rueda calle abajo
y nadie lo ve, nadie lo detiene
Cuando podrán reir de nuevo al unísono?
Nadie lo sabe, a nadie puedes preguntar
Donde encuentras las palabras que no quieren salir a respirar?
Escondidas no hacen nada,
quieres tú, irlas a buscar?
Ustedes son los que juzgan, ustedes son los que han de pensar
si se han puesto en mis zapatos, si son capaces de cambiarme el lugar.
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