Gasté cuantas esperanzas me quedaban en los demás, para darme cuenta de que eso no es lo que necesito. Vacío es lo que queda.
Y todavía te preguntas si estoy bien o no... Cuando coño te ha importado?
Sin nada más en la cabeza, que pájaros revoloteando, paso los días siempre iguales, no hay distinción entre el ayer y el hoy salvo por la fecha en el calendario.
Ya no sé si soy yo o si es el resto, no sé si dudo de mi misma, o si dudo de los demás. No confío ni en quienes llevan conmigo más tiempo, no lo puedo evitar.
Esto no es así, y no hay nada que yo pueda hacer, salvo levantarme todos los días fingiendo que no sé que se me ha parado el reloj; intentando salir de la rutina que me tiene de aquí para allá, sin sentir lo que hago, sin creer lo que digo y sin otro pensamiento que:
"mañana es otro día."
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